Nacho Fabiani

Dia a dia, explicaciones, pensamientos, vivencias, dudas… de un hombre que tuvo la suerte de hacerse fisioterapeuta

Emprender… “Las reglas del juego”

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(Esta entrada ha sido publicada anteriormente en Medium)

Soy un tipo tranquilo, bueno, me considero un tipo tranquilo. Un tipo que intenta evitar en lo posible conflictos, un tipo que acepta, a veces, las cosas como son en lugar de lamentarse por ello. “Son las normas del juego”.

A la hora de “emprender”, no me gusta el término “Emperder” porque si bien mi objetivo no es ganar mucho, creo que salga como salga, sólo por la experiencia ganaré. A lo que iba, a la hora de emprender acepto el hoy por hoy pago de un autónomo excesivo, si ganas poco, e insuficiente si ganas muuucho. Acepto el pago de impuestos trimestrales según beneficios. Acepto el tener que contratar ciertos seguros. Acepto tener que comprar algún que otro elemento absurdo, sobretodo si no se aseguran de que sepamos utilizarlo (pongamos como ejemplo un ambú o las cánulas nasofaringeas). Acepto… “Son las reglas del juego”.

Pero lo que me parece incomprensible, aunque también lo acepto, es que al abrir un centro sanitario debamos esperar a que tras entregar de forma previa y posterior, en la delegación de Sanidad, mil y un papeles sobre como hemos hecho las cosas, entre otras el proyecto visado y firmado por un arquitecto y su colegio correspondiente dando fé de que la reforma/obra se ha hecho tal y como dicen, respetando todo lo que se exige. Haya que esperar a que venga un señor, o señora (que además no será fisioterapeuta ni matrona) a ver que “he sido bueno” y he respetado lo que he dicho que iba y tenía que hacer (previo pago de las tasas correspondientes, por cierto). Cuando además esto no exime de que a partir de ese momento me puedan inspeccionar cuando quieran para comprobar de que sigo “respetando” ciertas normas.

Por tanto me planteo. No sería más “normal” que a partir de que se entreguen los documentos que demuestran que tengo todo acabado y realizado, pudiera empezar a trabajar a sabiendas de que seguramente acudirán inspeccionarme en el menor tiempo posible para comprobar que estoy haciendo las cosas de forma correcta (vamos como irán haciendo durante todo el tiempo que esté abierto, que espero que sea mucho).

Esto además facilitaría que la gente (al menos los sanitarios) emprendiéramos, ya que reduciría (según ciudades) entre 1 y 4 meses el tiempo de apertura. Tiempo durante el que ya estás pagando autónomo, seguros, alquiler, teléfono… pero sin posibilidad de realizar ingresos.

Bueno, si alguien entiende la diferencia y necesidad de la forma en que se hace ahora o la que yo propongo que hable ahora o calle para siempre.

Otro día podemos hablar de los “mínimos exigibles” para abrir un centro de Fisioterapia que son más o menos mínimos y más o menos exigibles, según el inspector que venga, en lugar de según lo que vayas a realizar. Y otro día podemos hablar de porque no inspeccionan a aquellos que hacen actividades sanitarias sin ser, ni siquiera, sanitarios.

En fin, como hemos dicho, son “Las normas del juego”.

Nos vemos,

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